La amenaza de la xylella en Andalucía

A estas alturas todos hemos oído hablar de la xylella fastidiosa. Pero con esto de las posverdades no sabemos hasta donde llega el sensacionalismo o la realidad y hasta donde debemos preocuparnos por el futuro de nuestros cultivos. Cuando me dijo mi tío Juan de Dios que ya está teniendo problemas en Mallorca me preocupé, así que asistí esta semana a la tarde intensiva de aprendizaje que nos organizó Cajasur sobre la bacteria, sus características, la enfermedad que provoca, y, sobre todo, sobre su prevención. Y con científicos de primer orden, como Alberto Fereres, Blanca Landa y Juan Antonio Navas, que trabajan coordinados en programas de la Unión Europea, el ministerio y la junta. Nos presentaron el programa XF Actors y nos dio una sensación de seriedad y profesionalidad ejemplar, que en cierta manera nos tranquilizó. Parece que se están haciendo las cosas bien. 

Las principales ideas técnicas que me quedaron de la charla son las siguientes:
– A día de hoy se puede afirmar, tras cientos de análisis a muestras de campo y viveros, realizados por el equipo de Ricardo Alarcón en Sanidad Vegetal de la Junta, que no existe la enfermedad causada por la bacteria xylella fastidiosa en Andalucía.

– Los análisis realizados en Baleares indican que no sólo hay una subespecie de la xylella en nuestro país, sino varias. No sé si será un indicativo de que la enfermedad puede llevar años en la región, o de que en Baleares, la importación de plantas infectadas ha sido muy numerosa. 

– Las zonas costeras de Andalucía y el Valle del Guadalquivir son zonas susceptibles de propagación de la enfermedad, atendiendo a las simulaciones de epidemias realizadas. 

– El principal modo de prevención es limitar en lo posible la movilidad de plantas. Para eso es fundamental la concienciación de agricultores, viveristas y la población en general. 

– Y si, esperemos que tarde mucho, pero se diera el caso de que la enfermedad llegara a nuestra zona, tendríamos que incidir sobre los insectos vectores de la bacteria. Fundamentalmente sobre unas cigarrillas que habitan en la vegetación de las calles entre árboles. Las larvas hacen unos sacos de baba muy característicos en la hierba a primeros de primavera, que nos indicarán el mejor momento para los tratamientos. 
Entiendo que la lucha contra la xylella será larga, ya que los avances contra la bacteria son lentos, tanto en resistencias como en tratamientos que puedan afectar a la propia bacteia. Pero algunos expertos consideran que estando prevenidos y aprendiendo de zonas ya afectadas, podremos convivir con ella. 


Con el post de hoy sólo pretendo ayudar a estos magníficos científicos a seguir con su labor de divulgación, nuestra principal arma hoy en día. Suyo es todo el material que adjunto. A ellos el reconocimiento.