Las tarifas de luz peligrosas para regantes.


Cuidado, señores agricultores, con el incremento del coste del término de potencia de los regadíos. En la última factura de septiembre se ha incrementado en algunos casos en más de un 50%, lo que va a hacer aumentar el coste de los regadíos para la campaña 2014.

Si nuestro contrato de electricidad nos permitiera disminuir la potencia contratada en estos momentos, no debemos dejarlo ni dos días. Las mismas compañías nos facilitan una bajada de potencia, incluso pueden asesorarnos de hasta qué potencia podemos disminuir el contrato.

Con las tarifas actuales, que entraron en vigor a primeros de agosto, compensa pagar penalizaciones en los meses de verano por pasarnos de la energía contratada, para pagar un fijo mucho más reducido los otros 9 meses en que no usamos los motores de riego.

Y en próximas fechas estudian modificar las tarifas de modo que en agosto deje de ser barato. Después de las grandes inversiones que han hecho los regantes para aprovechar estas tarifas, no sería justo eliminarla de la noche a la mañana. Más nos vale poner de acuerdo a las asociaciones de agricultores para que hagan presión antes de que no haya vuelta atrás.

Os dejo un enlace a un blog sobre tarifas eléctricas y todo lo que le rodea, bastante interesante: Hola Luz

¿Cómo le viene este agua al campo?

Mis amigos de ciudad, que también suelen ser aficionados al campo como yo, me preguntan a menudo, ¿cómo le viene esta lluvia a los naranjos? Cuando era novato en esto de la agricultura a veces decía bien, a veces decía mal. Pero tras la campaña pasada en que no cayó una gota desde diciembre hasta mayo, y mucho menos en verano, lo tengo bien claro. La lluvia le viene bien a los naranjos absolutamente siempre. Ya sea en época de recolección, de floración, de cuajado… Me da igual. Puede que perjudique algo la cosecha presente o futura, pero yo lo que quiero es que llueva. Que la planta tome agua, que le sobre, que se llene el suelo, que corran los arroyos, que se formen charcos, que se llenen los pantanos. En definitiva, que tengamos reservas para regar este año y los venideros. Que en verano hemos sufrido pensando en que se repitiera otra campaña de sequía.

Esta semana he subido a la sierra de Hornachuelos por motivos de trabajo y no he podido evitar parar el coche cada dos por tres para hacer fotos del agua que corría por todos lados después de una semana entera de lluvias. Maravilla de sierra empapada con promesa de un buen año.

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