Estrechando el marco

Tuvimos la fiebre del olivar. Luego vinieron los narajos. Nos pasamos a continuación a los almendros. Y vuelta de nuevo a los olivos. Es inevitable. Vamos por rachas. Y es comprensible, ya que el mercado nos va poniendo caramelos, que nos dan esperanzas y alternativas a los cereales  y otros cultivos herbáceos tradicionales.

La recolección mecanizada está avanzando a pasos agigantados. Vemos cómo las cosechadoras en seto se llevan nuestra aceituna en un abrir y cerrar de ojos, y nos dejan la plantación prácticamente intacta para el año siguiente. Podremos discutir las variedades, los marcos de plantación, la forma de podar, pero lo que no está en discusión es el aumento de densisad de plantación. Cuando aumentamos los marcos desde los antiguos 7×5 8×6, etc a unos marcos de 5×1,5 es indudable que las producciones se adelantan y aumentan. El reto es manejar ese árbol, que para eso hay excelentes profesionales con años de experiencia, y adaptarlo a la maquinaria disponible.

Ya sabemos que para olivar funciona. Ahora los más valientes ya están tratando de adaptarlo a naranjos y almendros. Incluso a bellota, que ya es el no va más. Y con la ayuda de investigadores de la UCO y del IFAPA todo está al alcance de quien esté interesado.

El futuro viene apasionante, pero no nos podemos dormir. Con los números bien echados por delante y atentos a todas las novedades, diversifiquemos y abramos posibilidades. Y estemos siempre a la última, que será la manera en que nuestro campo siga siendo rentable.