Entre los paréntesis de lluvia

Entre los paréntesis de lluvia

Por fin le llegaron 50 litros a los almendros recién plantados. Con un poco de suerte no tenemos que regarlos más hasta la primavera. Más nos vale, ya que en la comunidades de regantes van a tener dificultades para darle largas al agua. Es una maravilla ver las plantitas del vivero con el cogollito verde esperando mejores temperaturas para seguir creciendo.

Una semana más estaremos mirando las nubes, a ver si se cumplen los pronósticos de lluvia, ya que nos toca meter las sembradoras de cereal en cuanto oree un poquito la tierra. Estamos en buenas fechas. El año pasado llovía tan intensamente estos días que salimos sembrando a boleo, por temor a no poder hacerlo con tranquilidad y después no volvió a caer una gota hasta abril. Cada año es un mundo, pero esta campaña nos iremos al método más seguro, que me da a mi que sembraremos tranquilamente.

Y entre lluvia y lluvia a seguir aprendiendo en las jornadas técnicas que se organizan. Esta semana tenemos el 25 aniversario del evento agrícola que organiza Antonio León en Sevilla, con todo su equipo. Y el jueves, convención de almendro en Écija. Para aprender, formarse, relacionarse y seguir en marcha. Y así contribuir a hacer de la agricultura moderna andaluza una de las mejores del mundo.

Unas gotas imprevistas

Tanto tiempo esperando lluvia y… ¡zas! Llega justo el día que íbamos a plantar. Pero no se me ocure quejarme por lluvia, faltaría más. Son sólo siete litros los que han caído esta mañana y los plantadores que estaban esperando para repartir los almendros y coger la azada miraban desconfiados el suelo húmedo. Pedro, David y yo pisamos con las botas la parcela y volvemos con zapatones de barro. Está claro que debemos esperar a que escampe y oree. Desgraciadamente las predicciones siguen sin dar agua para toda la semana, así que mañana retomamos la tarea, llenamos de almendros la parcela y le damos una nueva vida. Las ciencias exactas no son para el campo. Todas las previsiones de meses tienen que esperar por unas gotitas.

El fastidio por la lluvia

Antes de dedicarme al campo, la lluvia me resultaba molesta. Que si el paraguas, que si los pies mojados, que si te pilla de improviso. Los días de lluvia no podía jugar en los columpios, no podía quedarte a charlar con los amigos en los soportales al bajar del autobús, tenía que rebuscar en el armario el chubasquero olvidado…

Pero ahora es distinto. Ahora me paso el día deseando que llueva. En eso me parezco cada vez más a Araceli, mi suegra, que siempre está mirando el portal arjonero, a ver cuánto ha caído en sus olivos. 

Cuando después de una noche de repiqueteo de agua en los cristales llego a la entrada de los eucaliptos y los baches polvorientos se han convertido en charcos rebosantes de agua y los naranjos lucen verde oscuro, lavados por el agua, me da una alegría tremenda. 

Lo primero son las previsiones en las múltiples apps del tiempo, después ver el frente avanzar mojando la península en el Rain Alarm, y finalmente encontar los pluviómetros llenos, como el de @rafaeraso

Y muchos días así nos llenan los pantanos, nos dan descanso en el riego y nos engordan la fruta. Así que el fastidio por la lluvia lo he dejado muy escondido en el niño de ciudad que fui. 

Ahorro de agua: webs para concienciar. 

 No he conocido un mes de mayo con este temporal de lluvia desde que me dedico a esto del campo. Con un invierno tan corto de agua como hemos tenido en Córdoba, ha sido una bendición ver aumentar el porcentaje de los embalses de la provincia en mayo, añadido al mes que vamos a estar sin regar, que le hemos quitado de gasto para riego.
Claro, que con la conciencia de ahorro de agua que hemos adquirido todos en los últimos años, parece razonable que las comunidades mantengan los consumos reducidos para esta campaña y así guardemos para próximos años, por si vienen secos.
Si queréis conocer el estado de los embalses en vuestra zona www.criandonaranjos.com os recomienda  consultar www.embalses.net, que tiene buenas gráficas de los porcentajes de agua embalsada históricamente, o bien la web de la SAIH de vuestra zona. Para mi, SAIH Guadalquivir, que se actualiza con mayor  frecuencia. Mirarlos continuamente no sirve de nada, pero estos días, en que el porcentaje de agua embalsada subía y subía, era como comer pipas. No podía dejarlo.
Ahora toca consultarlo de vez en cuando para seguir convenciéndonos de la necesidad de ahorrar un bien tan escaso como nuestra agua. Y que cada vez más agricultores lo consulten.

Algunos trámites ineludibles para el agrícultor

IMG_1970[1]No nos podíamos figurar hace seis meses que los embalses estarían a tope en estas fechas en Andalucía. Las comunidades de regantes ya estaban haciendo previsiones de rebaja de dotaciones para esta campaña, cuando de pronto se puso a llover. Y a llover y a llover. Y por suerte la amenaza de una época de sequía se ha pospuesto un par de años más.

Así que ahora nos espera una bonita época de primavera, en que los árboles, las plagas, los hongos, las labores, las siembras, los riegos, los abonados, etc. nos darán más trabajo que en todo el año y podremos disfrutar de nuestras tareas.

Pero antes de que todo eso explote, nos quedan cuatro trámites fundamentales que todo agricultor debe cumplir:

– Hacer la declaración de cultivos ante la administración. Debemos ser especialmente cuidadosos al declarar las parcelas, repasando todas las superficies con atención a posibles cambios que se hayan podido realizar en el SIGPAC.

– Presentar las alegaciones al SIGPAC si alguna de las parcelas ha cambiado sus lindes, o hemos plantado o arrancado arboleda, etc.

– Comunicar los posibles cambios en el Catastro, que siempre viene bien dejar rastro de las modificaciones que vamos haciendo en la explotación en todas las administraciones.

– Contratar el seguro agrario que mejor se ajuste a nuestras necesidades. Cuidado con varios aspectos: El seguro nos obliga a declarar todas las parcelas que tengamos y es obligatorio que coincidan con la declaración de Pago Único del año. Debemos dejarlo bien atado para que no tengamos problemas, en caso de poder cobrar algún siniestro. En el caso de los cítricos, el plazo comienza el 1 de abril y finaliza en agosto.

Vamos a dejar toda la burocracia bien rematada antes de que la primavera nos coja con el pie cambiado.