Para los que tienen miedo a salir

Esta semana, mientras Ricardo y yo visitábamos nuevas fincas, hemos tenido presentes a tanta gente que anda encerrada estos días  por miedo. Ojalá se pudieran venir con nosotros a ver cómo la primavera se va abriendo camino. A descubrir cosas nuevas cada día, como esta plantación de naranjos ecológicos acompañada de espectaculares plantas de romero en la sierra de Huelva

Queremos que sepáis que el campo sigue funcionando. Que sigue siendo motor discreto de la economía. Que sigue con sus mismas crisis de siempre. Ni mejor ni peor. Porque la gente del campo está acostumbrada a lidiar con la crisis desde siempre.

Ahora el campo está siendo la válvula de escape de muchos mayores que cogen el camino a la sierra o a la campiña y se dan sus buenos paseos. Para los que no pueden, esperamos que este modesto blog les acerque el aroma a romero, con la esperanza de que mejores días están a punto de llegar.

Lo que nos enseña el campo en estos tiempos raros

Hace ya algunos días que, cuando cojo el coche por las mañanas para ir al campo, apago las noticias sobre virus y los cambio por música. Y dejo que el campo hable por sí solo. Y nos de buenas noticias a Alberto y a mi.

El campo nos da lecciones de renovación. De esperanza. De que la vida sigue y detrás de un algodón destrozado nace un triticale con fuerza. La campaña de algodón ha sido difícil. Las parcelas que parecían con menos potencial nos dieron 4000 kilos y las que más prometían se nos vinieron abajo y nos dejaron con el culo al aire.

Como siempre me dice Ricardo López Sáez, así es el campo. No podemos pretender que siempre nos salga todo bien. Pero en estos tiempos de crisis y malas noticias el campo vuelve a ser refugio para mucha gente. Y motivo de esperanza.

Vamos a centrarnos en los motivos de esperanza y a seguir luchando por nuestro campo, que a la larga, tratándolo con cariño, nos dará buenas noticias.