Satélites para optimizar el riego

Hace más de un año que un buen amigo de la Escuela de Agrónomos de Córdoba me manda planos de las parcelas a partir de imágenes de satélite que me tienen maravillado. Para contarlo de manera sencilla, los datos del satélite se pueden traducir en el grado de fotosíntesis que realizan las plantas. La resolución de la imagen es de un cuadradito de 10 x 10 metros, lo que casi equivale a decirme qué arbol de la plantación lo está pasando mal. Podrá ser por exceso o defecto de humedad, o porque la plantación esté allí más pequeña, o porque haya fallado ese día el riego, o por otros motivos. Para saberlo ya tendré que ir en persona a patear la parcela. Pero el chivato que tenemos sobre nuestras cabezas va a ser de gran ayuda. La buena noticia es que estos planos ya están disponibles en la web y de forma gratuita. El satélite en cuestión se llama Sentinel 2, echa un vistazo al campo cada 5 días y devuelve toda clase de datos. Los que nos ocupan son los planos NDVI o de Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada, que nos indican del 0 al 1 el grado de fotosíntesis que está haciendo la vegetación.

Hasta ahora, traducir estos datos del Sentinel solo estaba al alcance de los privilegiados que supieran manejar programas GIS. Pero Custodio me dijo esta semana que ya tenemos sitios webs como http://www.eos.com donde podemos descargarnos directamente los planos NDVI y muchas cosas más. Desde EOS nos pemiten bajarnos diez planos del satélite al día, lo que es más que suficiente para nosotros, agricultores.

Incluso si estudiamos los planos de fotosíntesis de los últimos meses podremos ver perfectamente la evolución que hemos tenido en los cultivos durante la última campaña de riego.

De forma ideal, pienso que en una campaña con restricciones como la que se avecina podríamos calibrar donde está el estado de estrés justo para la planta a partir de comparación con los colores de NDVI a lo largo de la campaña.

Como os podéis figurar, las utilidades son numerosas. Os puedo asegurar que en plantaciones a marco 7 x 3 podremos ser capaces de detectar problemas de cada árbol. En plantaciones leñosas, donde los arboles no nos dejan ver el bosque, tener un amigo que nos levante los pies del suelo todas las semanas, es impagable.

(Publicado en la revista de diciembre de 2017 de Asaja Córdoba)

Sondas de humedad en suelo

IMG_6157El ahorro de agua es uno de los aspectos en los que las últimas tecnologías más están avanzando a la hora de ayudarnos a los profesionales del campo. Los sensores de humedad en profundidad, en todas sus variantes, nos están aportando información que hace poco no teníamos y que nos ayudan a conocer qué está pasando en nuestro suelo, que es un gran desconocido.

Cuando en el campo predominaban los cultivos herbáceos y llegaba época de sequía, nos decantábamos por cultivos de secano y pasábamos la mala racha debajo del caparazón. Pero ahora, con la proliferación de la arboleda tenemos que aprender a ahorrar hasta la última gota de agua, ya que la que ahorremos hoy será la supervivencia del cultivo mañana.

Las sondas de humedad nos pueden hacer aprovechar al máximo el agua, con el ahorro que también supone en  energía. Mi forma de instalar los sistemas de detección de humedad en suelos de arboleda, es con sensores a tres niveles de profundidad. Uno en superficie (20 cm), que marca muy bien el inicio del riego, otro a media profundidad (40 cm), donde acaba la zona más colonizada por raíces, y otro más profundo (60 a 80 cm dependiendo de las características del perfil), para indicarnos el límite donde comenzamos a desperdiciar agua por escorrentía.

Muchas empresas ofrecen hoy día estos servicios, algunos incluso con sistemas de determinación de humedad continuos a lo largo de todo el perfil. Unos son más invasivos que otros a la hora de instalarlos. En cuanto a lectura de los datos, desde los más sencillos, que debemos ir al campo a capturarlos, hasta los más avanzados que nos ofrecen gráficas de nuestro suelo en tiempo real en móvil, tablet u ordenador, pudiendo estudiar los tiempos de riego y la evolución de la humedad a lo largo del tiempo. Y, a efectos prácticos, ¿para qué nos sirven? Básicamente para saber cuántas horas debe tener cada riego sin malgastar agua, y cada cuántos días regar, pero con datos en la mano en lugar de con intuiciones.

En los primeros meses de trabajo con este tipo de sistemas aprendemos mucho de manejo de riego, más de lo que nos esperamos, aunque siempre debemos acompañarlo de la observación en campo con la tradicional azada o con una barrena, que es otro gran descubrimiento. Si aún no os habéis instalado unas sondas, os las recomiendo, aún más con la campaña que se avecina, en la cada gota ahorrada cuenta.

(Publicado en la revista de noviembre de 2017 de ASAJA Córdoba)

Pistoletazo de salida a la primavera

 

Parece que definitivamente ésta ha sido la despedida del invierno. El jueves nos nevó pasando los túneles de Miravete, cuando íbamos hacia Plasencia. Y Pedro, que hacía las veces de copiloto, consultaba las temperaturas que había hecho al amanecer en la finca de naranjos. Nos hemos escapado por los pelos de una helada cuando más tiernecitos estaban los brotes (los seguros deberían incluir también esta etapa del cultivo en las pólizas).

Este fin de semana, con el cambio de hora, es para mi como el pistoletazo de salida. Es la semana en que los días se alargan en el campo, y por tarde que acabes la jornada siempre parece temprano. A partir de ahora la subida de temperaturas es permanente y empezamos a poner en marcha los riegos. Los insectos se desperezan y les entra el hambre por los brotecitos tiernos. Y nosotros nos devanamos los sesos buscando la manera de convivir con ellos sin que afecte a nuestras cosechas.

Las obligaciones actuales que nos trae el cuaderno de explotación se parecen cada vez más a un sistema de calidad de producción integrada, así que los consumidores cada vez pueden estar más tranquilos. Cada vez tenemos menos productos fitosanitarios y hay que hacer las cosas con más cabeza y más conocimiento técnico.

Una época apasionante, la primavera, para los profesionales del campo. Cada año igual y cada año tan diferente.

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Aplicación para consultar SIGPAC

Ahora que estamos en época de declaración de cultivos para la PAC os interesará conocer esta sencilla aplicación que he encontrado este año. Se llama Visor SIGPAC y nos permite consultar recintos y parcelas de cualquier lugar de España y nos da toda su información. Por lo que yo he comprobado, las parcelas están actualizadas a 2017 y nos puede servir para sacarnos de dudas con el móvil cuando nos encontramos por esos campos. 

Ya os digo que es muy sencillita, lo que la hace fácil de manejar. Espero que os sea de utilidad. 

WhatsApp para el campo. 3 aplicaciones. 

Ya sabéis lo que me gusta escribir sobre las aplicaciones del móvil que son útiles en el campo. Y me he dado cuenta de que nunca he tratado el asunto de WhatsApp. Estaréis de acuerdo conmigo en que cada día encontramos más utilidades en esta mega extendida aplicación/red social. 
Pues os diré tres formas de usarlo en el campo, que me están facilitando las cosas. 

1. Coordinación en los tratamientos fitosanitarios. 

Sabéis que para hacer los tratamientos es cada vez más necesario estar bien coordinado entre el distribuidor de los fitosanitarios, el técnico ROPO que hace la recomendación, el profesional autorizado que realiza el tratamiento y el propietario de la parcela, que introduce toda la información en el cuaderno de explotación. 

Pues ¿qué mejor que un grupo de wasap para que todos conocozcan en cada momento los tratamientos que lleva cada parcela? A ser posible limitándose a lo estrictamente profesional, que ya sabemos lo que pasa luego con estos grupos. 

2. Geolocalización de puntos interesantes en las parcelas. 

Cuando enviamos nuestra ubicación a otra persona, o a nosotros mismos, ¡OJO!, esperando a que la precisión sea de metros, tenemos un registro de coordenadas, que podemos utilizar para introducir en cualquiera de los programas que usemos para geolocalizar nuestros puntos interesantes de la explotación. En mi caso Google Earth. Con la función copiar, pegar, podemos conocer los datos de las coordenadas. Y tendremos registro de plantas enfermas, paso de tuberías, localización de plagas y todo lo que se nos ocurra. 


3. Recordatorios de cosas pendientes. 

Como decía antes podemos enviarnos wasaps a nosotros mismos como recordatorios, dejándolos como no leídos. Muy útil cuando nos pilla en mitad del campo, sin la agenda a mano. 


Como cada día van actualizando, y como también nosotros nos vamos reciclando, seguro que van apareciendo nuevas funciones que iremos comentando. 

El fastidio por la lluvia

Antes de dedicarme al campo, la lluvia me resultaba molesta. Que si el paraguas, que si los pies mojados, que si te pilla de improviso. Los días de lluvia no podía jugar en los columpios, no podía quedarte a charlar con los amigos en los soportales al bajar del autobús, tenía que rebuscar en el armario el chubasquero olvidado…

Pero ahora es distinto. Ahora me paso el día deseando que llueva. En eso me parezco cada vez más a Araceli, mi suegra, que siempre está mirando el portal arjonero, a ver cuánto ha caído en sus olivos. 

Cuando después de una noche de repiqueteo de agua en los cristales llego a la entrada de los eucaliptos y los baches polvorientos se han convertido en charcos rebosantes de agua y los naranjos lucen verde oscuro, lavados por el agua, me da una alegría tremenda. 

Lo primero son las previsiones en las múltiples apps del tiempo, después ver el frente avanzar mojando la península en el Rain Alarm, y finalmente encontar los pluviómetros llenos, como el de @rafaeraso

Y muchos días así nos llenan los pantanos, nos dan descanso en el riego y nos engordan la fruta. Así que el fastidio por la lluvia lo he dejado muy escondido en el niño de ciudad que fui. 

Quiero ser geoinquieto

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Estoy suscrito en Facebook al grupo “Geoinquietos Córdoba” y me llegan de vez en cuando noticias de las cosas que son capaces de hacer con sus programitas. Me entra envidia, porque me gustaría tener una máquina como la de Neo en Matrix y enchufarme en el cerebro el cartucho de “GIS aplicado a la agricultura” y ya está.

Y es que cada vez voy sobrecargando más de carpetas la columna izquierda de mi Google Earth (cultivos 2105, cultivos, 2016, parcelas, tuberías, línea eléctrica…) y sé que hay herramientas mucho más potentes que estoy desperdiciando por no tener tiempo de buscar el hueco para aprenderlo.

Seguro que pronto soy capaz de echarle un lazo a Antonio Fernández y Alejandro Alameda para que me expliquen despacito y poder descargarme datos meteológicos y de radiación del satélite, datos históricos de temperaturas, fotografías de más años atrás de lo que pienso, … Y lo que está por venir.

Wake up. Neo.