Una explosión de vida.

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Empieza el movimiento. Cuando se acerca la primavera comienza la época de más actividad para los técnicos de agricultura. Es, por supuesto, el tiempo más bonito en el campo, pero también el de más trabajo. Más aún para los que nos dedicamos a naranja tardía como la Valencia late.
Ya comenzamos a pensar en arreglar las últimas averías de riego que quedaron pendientes al finalizar la campaña anterior y que todo esté a punto.
Vamos planificando los abonados. Este año en Córdoba hemos tenido toda la lluvia que hemos querido, pero con estos días de clarita, aprovecharemos para comenzar a fertirrigar y que los árboles lleguen a floración y cuajado bien nutridos.
Los insectos ya están despertando y dentro de poco tendremos que volver a vigilar pulgones, moscas de la fruta, piojos, cochinillas, etc. Y las hierbas corren que se las pelan. Y todo bien registrado en nuestros cuadernos de explotación.
Y cuando empecemos la recolección a mediados de abril, llegaremos al máximo de actividad.
Toda una bendición, está explosión de vida y de trabajo para Andalucía.

Sacando tiempo para pensar en el futuro

Días de intenso trabajo en el campo. Ya tenemos la recolección de las naranjas de la variedad Valencia Late en marcha, lo que ocupa la mayoría de nuestras atenciones, pero no podemos descuidar lo inevitable: el inicio de los riegos con las averías, que parece que estaban esperando todo el invierno para manifestarse. Los tratamientos de abonado en fertirrigación o en árbol, para ayudar a los naranjos con la gran carga de flores y brotes nuevos para el año que viene.

Menos mal que los naranjos son agradecidos y en cuanto le echas un poquito de abono por aquí, un poquito de quelato de hierro por allá, se ponen espectaculares.

Además esta semana hemos sacado hueco para conocer a los gerentes de Agromillora, gente de empresa agrícola, de los que da gusto charlar. Gente que se está recorriendo medio mundo para adelantarse varios años a los cambios que vengan en el mundo de la ciricultura. Preparando soluciones para plagas que puedan afectarnos dentro de unos años, como el HLB (ojalá que no). Una mañana de visita a campo con ellos y nos pusieron las pilas, nos alentaron a seguir investigando, desarrollando, viajando. Para que el mundo agrícola siga avanzando entre todos.