Tradición e innovación

Un rato de charla con Juanma Luque en su molino te alegra la semana. Una sensación de estar en un templo del olivo. De estar rodeado de tradición y de innovación a la vez. Hace años que su gente intuyó que el respeto al medio ambiente iba a ser fundamental para la agricultura del siglo XXI. Y ahí están, Juanma, Belén y Rafa, en equipo, tirando del carro de la empresa familiar de manera ejemplar.

En un momento difícil para la olivicultura, y para la agricultura en general, coincidimos en que es fundamental hacer un análisis pormenorizado de los costes de nuestra explotación y de afinar lo más posible nuestras tareas. Y de buscar la excelencia con los productos que salen del campo. Requiere esfuerxo y profesionalización. En la lucha seguimos.

La primavera más inesperada

Ya estamos afrontando el verano. En Córdoba nunca tenemos esperanza en que la primavera dure más allá de un par de semanas. Pasamos del frío al calor en un santiamén. Pero este año la primavera está siendo extraña hasta para eso. Mientras la mayoría de la gente permanecía cívicamente en casa, los que nos dedicamos al campo hemos estado saliendo como unos privilegiados. Y el campo nos ha recibido con una de las mejores primaveras que recordamos. Lluviosa, no calurosa, dejando madurar a los cereales, dejando cuajar las naranjas y las aceitunas.  Parece que ya se despide. Tenemos aquí el calor. Ojalá el calor nos traiga un verano que todos podamos disfrutar, y no sólo los profesionales del campo.

 

Entre los paréntesis de lluvia

Entre los paréntesis de lluvia

Por fin le llegaron 50 litros a los almendros recién plantados. Con un poco de suerte no tenemos que regarlos más hasta la primavera. Más nos vale, ya que en la comunidades de regantes van a tener dificultades para darle largas al agua. Es una maravilla ver las plantitas del vivero con el cogollito verde esperando mejores temperaturas para seguir creciendo.

Una semana más estaremos mirando las nubes, a ver si se cumplen los pronósticos de lluvia, ya que nos toca meter las sembradoras de cereal en cuanto oree un poquito la tierra. Estamos en buenas fechas. El año pasado llovía tan intensamente estos días que salimos sembrando a boleo, por temor a no poder hacerlo con tranquilidad y después no volvió a caer una gota hasta abril. Cada año es un mundo, pero esta campaña nos iremos al método más seguro, que me da a mi que sembraremos tranquilamente.

Y entre lluvia y lluvia a seguir aprendiendo en las jornadas técnicas que se organizan. Esta semana tenemos el 25 aniversario del evento agrícola que organiza Antonio León en Sevilla, con todo su equipo. Y el jueves, convención de almendro en Écija. Para aprender, formarse, relacionarse y seguir en marcha. Y así contribuir a hacer de la agricultura moderna andaluza una de las mejores del mundo.

Estrechando el marco

Tuvimos la fiebre del olivar. Luego vinieron los narajos. Nos pasamos a continuación a los almendros. Y vuelta de nuevo a los olivos. Es inevitable. Vamos por rachas. Y es comprensible, ya que el mercado nos va poniendo caramelos, que nos dan esperanzas y alternativas a los cereales  y otros cultivos herbáceos tradicionales.

La recolección mecanizada está avanzando a pasos agigantados. Vemos cómo las cosechadoras en seto se llevan nuestra aceituna en un abrir y cerrar de ojos, y nos dejan la plantación prácticamente intacta para el año siguiente. Podremos discutir las variedades, los marcos de plantación, la forma de podar, pero lo que no está en discusión es el aumento de densisad de plantación. Cuando aumentamos los marcos desde los antiguos 7×5 8×6, etc a unos marcos de 5×1,5 es indudable que las producciones se adelantan y aumentan. El reto es manejar ese árbol, que para eso hay excelentes profesionales con años de experiencia, y adaptarlo a la maquinaria disponible.

Ya sabemos que para olivar funciona. Ahora los más valientes ya están tratando de adaptarlo a naranjos y almendros. Incluso a bellota, que ya es el no va más. Y con la ayuda de investigadores de la UCO y del IFAPA todo está al alcance de quien esté interesado.

El futuro viene apasionante, pero no nos podemos dormir. Con los números bien echados por delante y atentos a todas las novedades, diversifiquemos y abramos posibilidades. Y estemos siempre a la última, que será la manera en que nuestro campo siga siendo rentable.

La amenaza de la xylella en Andalucía

A estas alturas todos hemos oído hablar de la xylella fastidiosa. Pero con esto de las posverdades no sabemos hasta donde llega el sensacionalismo o la realidad y hasta donde debemos preocuparnos por el futuro de nuestros cultivos. Cuando me dijo mi tío Juan de Dios que ya está teniendo problemas en Mallorca me preocupé, así que asistí esta semana a la tarde intensiva de aprendizaje que nos organizó Cajasur sobre la bacteria, sus características, la enfermedad que provoca, y, sobre todo, sobre su prevención. Y con científicos de primer orden, como Alberto Fereres, Blanca Landa y Juan Antonio Navas, que trabajan coordinados en programas de la Unión Europea, el ministerio y la junta. Nos presentaron el programa XF Actors y nos dio una sensación de seriedad y profesionalidad ejemplar, que en cierta manera nos tranquilizó. Parece que se están haciendo las cosas bien. 

Las principales ideas técnicas que me quedaron de la charla son las siguientes:
– A día de hoy se puede afirmar, tras cientos de análisis a muestras de campo y viveros, realizados por el equipo de Ricardo Alarcón en Sanidad Vegetal de la Junta, que no existe la enfermedad causada por la bacteria xylella fastidiosa en Andalucía.

– Los análisis realizados en Baleares indican que no sólo hay una subespecie de la xylella en nuestro país, sino varias. No sé si será un indicativo de que la enfermedad puede llevar años en la región, o de que en Baleares, la importación de plantas infectadas ha sido muy numerosa. 

– Las zonas costeras de Andalucía y el Valle del Guadalquivir son zonas susceptibles de propagación de la enfermedad, atendiendo a las simulaciones de epidemias realizadas. 

– El principal modo de prevención es limitar en lo posible la movilidad de plantas. Para eso es fundamental la concienciación de agricultores, viveristas y la población en general. 

– Y si, esperemos que tarde mucho, pero se diera el caso de que la enfermedad llegara a nuestra zona, tendríamos que incidir sobre los insectos vectores de la bacteria. Fundamentalmente sobre unas cigarrillas que habitan en la vegetación de las calles entre árboles. Las larvas hacen unos sacos de baba muy característicos en la hierba a primeros de primavera, que nos indicarán el mejor momento para los tratamientos. 
Entiendo que la lucha contra la xylella será larga, ya que los avances contra la bacteria son lentos, tanto en resistencias como en tratamientos que puedan afectar a la propia bacteia. Pero algunos expertos consideran que estando prevenidos y aprendiendo de zonas ya afectadas, podremos convivir con ella. 


Con el post de hoy sólo pretendo ayudar a estos magníficos científicos a seguir con su labor de divulgación, nuestra principal arma hoy en día. Suyo es todo el material que adjunto. A ellos el reconocimiento.