Aplicación para consultar SIGPAC

Ahora que estamos en época de declaración de cultivos para la PAC os interesará conocer esta sencilla aplicación que he encontrado este año. Se llama Visor SIGPAC y nos permite consultar recintos y parcelas de cualquier lugar de España y nos da toda su información. Por lo que yo he comprobado, las parcelas están actualizadas a 2017 y nos puede servir para sacarnos de dudas con el móvil cuando nos encontramos por esos campos. 

Ya os digo que es muy sencillita, lo que la hace fácil de manejar. Espero que os sea de utilidad. 

Monitorización de riego en almendros

Monitorización. Queda bien la palabra, ¿verdad? Como tenemos que darle a todo una palabra rimbombante para ser escuchados… O más aún podía haber titulado el post: “No podrás creer lo que le pasó a estos almendros cuando Custodio pasó por allí”. Y así tendría más visitas.

Pero bueno, la verdad es que le pedí a Custodio que me cambiara una de las sondas que tengo en naranjos y me la pusiera en los almendros. Aún están chiquitos, plantados en septiembre de 2015, pero quiero saber desde el primer monento qué está pasando con la humedad en el lomo. Y antes de que empecemos los riegos de primavera, que la tierra se asiente alrededor de las sondas con las últimas lluvias.

Tres sondas colocadas a 20, 40 y 60 centímetros. Mediremos continuamente temperatura, radiación solar, velocidad y dirección del viento. Estimaremos la evapotranspiración potencial. Y, fundamental, cogeremos el escardillo todas las semanas para comparar las sondas con la realidad del terreno.

Y trataremos de hacernos una composición de la evapotranspiración de nuestros almendros. Una ETc propia para tener una orientación semanal de nuestras necesidades de riego.

Estas herramientas están en auge, pero desconfiad de quien os diga que regarán solas. Para mi suponen una magnífica forma de aprendizaje, una gran ayuda a la hora de decidir la frecuencia y la cantidad de nuestros riegos. De evitar enfermedades de suelo. Pero no creo que llegue el día en que un agrónomo pueda dar recomendaciones exclusivamente sentado en el ordenador. Tendremos que seguir llenándonos de barro las botas. Menos mal.

¿Hay pitufos nuevos, tío Eduardo?

¿Hay pitufos nuevos, tío Eduardo?, le decía yo con mi media lengua de cinco años cuando iba a verlo a la Papelería Vinci. Hacía poco tiempo que él había dejado la distribución de productos de ganadería por toda la provincia de Córdoba. Y empezaba con ilusión con la papelería que tan bien ha mantenido todos estos años toda la familia. Y así le dedicaba más tiempo a sus olivos del Retamar. 

Como sobrino, siempre vi en mi tío a una persona tranquila, afable y con muy buen humor. Pero no ha sido hasta hace unos meses, al perder él casi por completo la vista, cuando me he dado cuenta de que estaba hecho de una pasta especial. No sé si por haber vivido en otras épocas de escasez, por haber visto cosas duras que ahora están casi olvidadas, por haber llegado a los ochenta rodeado del inmenso cariño de su familia… No sé los motivos, pero mi tío Eduardo, al igual que todos sus hermanos, al hacerse mayores y aparecer los achaques nos enseñan una alegría, una forma de disfrutar de lo que tienen cerca, de no cargar a los demás con sus goteras, de saber ver el lado bueno de todo, que me río yo de los libros modernos de autoayuda. 

Decía ayer don Alejandro que, los que hemos tenido suerte de estar cerca del tío Eduardo, hemos podido entender mejor cómo es Dios. Y ahora me arrepiento de no haber ido más veces con él a pasear por el Retamar a ver sus hojiblancos recién plantados. “Llamad a Ricardo, a ver qué están haciendo ellos en los olivos”. Eres tú, tío Eduardo, quien me enseñabas y me sigues enseñando. 

WhatsApp para el campo. 3 aplicaciones. 

Ya sabéis lo que me gusta escribir sobre las aplicaciones del móvil que son útiles en el campo. Y me he dado cuenta de que nunca he tratado el asunto de WhatsApp. Estaréis de acuerdo conmigo en que cada día encontramos más utilidades en esta mega extendida aplicación/red social. 
Pues os diré tres formas de usarlo en el campo, que me están facilitando las cosas. 

1. Coordinación en los tratamientos fitosanitarios. 

Sabéis que para hacer los tratamientos es cada vez más necesario estar bien coordinado entre el distribuidor de los fitosanitarios, el técnico ROPO que hace la recomendación, el profesional autorizado que realiza el tratamiento y el propietario de la parcela, que introduce toda la información en el cuaderno de explotación. 

Pues ¿qué mejor que un grupo de wasap para que todos conocozcan en cada momento los tratamientos que lleva cada parcela? A ser posible limitándose a lo estrictamente profesional, que ya sabemos lo que pasa luego con estos grupos. 

2. Geolocalización de puntos interesantes en las parcelas. 

Cuando enviamos nuestra ubicación a otra persona, o a nosotros mismos, ¡OJO!, esperando a que la precisión sea de metros, tenemos un registro de coordenadas, que podemos utilizar para introducir en cualquiera de los programas que usemos para geolocalizar nuestros puntos interesantes de la explotación. En mi caso Google Earth. Con la función copiar, pegar, podemos conocer los datos de las coordenadas. Y tendremos registro de plantas enfermas, paso de tuberías, localización de plagas y todo lo que se nos ocurra. 


3. Recordatorios de cosas pendientes. 

Como decía antes podemos enviarnos wasaps a nosotros mismos como recordatorios, dejándolos como no leídos. Muy útil cuando nos pilla en mitad del campo, sin la agenda a mano. 


Como cada día van actualizando, y como también nosotros nos vamos reciclando, seguro que van apareciendo nuevas funciones que iremos comentando. 

El fastidio por la lluvia

Antes de dedicarme al campo, la lluvia me resultaba molesta. Que si el paraguas, que si los pies mojados, que si te pilla de improviso. Los días de lluvia no podía jugar en los columpios, no podía quedarte a charlar con los amigos en los soportales al bajar del autobús, tenía que rebuscar en el armario el chubasquero olvidado…

Pero ahora es distinto. Ahora me paso el día deseando que llueva. En eso me parezco cada vez más a Araceli, mi suegra, que siempre está mirando el portal arjonero, a ver cuánto ha caído en sus olivos. 

Cuando después de una noche de repiqueteo de agua en los cristales llego a la entrada de los eucaliptos y los baches polvorientos se han convertido en charcos rebosantes de agua y los naranjos lucen verde oscuro, lavados por el agua, me da una alegría tremenda. 

Lo primero son las previsiones en las múltiples apps del tiempo, después ver el frente avanzar mojando la península en el Rain Alarm, y finalmente encontar los pluviómetros llenos, como el de @rafaeraso

Y muchos días así nos llenan los pantanos, nos dan descanso en el riego y nos engordan la fruta. Así que el fastidio por la lluvia lo he dejado muy escondido en el niño de ciudad que fui. 

Tras los fríos, en la Sierra de Andújar

Después de una semana de heladas, estábamos invitados a pasar un día de campo en la sierra de Andújar, siguiendo la carretera de la Virgen de La Cabeza, justo antes de llegar a la provincia de Ciudad Real, en el Risquillo. 

Habíamos consultado la aplicación del tiempo unas doscientas veces en los últimos días, siempre con el mismo resultado. Temperaturas entre 0 y 8 grados. Así que nos forramos con capas y capas de ropa. Todavía recuerdo días de mucho frío en el campo cuando era chico y la experiencia me dice que siempre es preferible que sobre abrigo. 

Llegamos a las nueve a la finca y desde el coche sólo veíamos campos blancos, después de dejar atrás las curvas de la sierra de Andújar. 

Después de un gran desayuno y de calentarnos en la candela, el campo nos recibió a las once de la mañana con el sol fuera. No me podía creer la buena sensación de temperatura tan agradable. Cuando nos quedábamos en silencio, el zumbido de las abejas era intensísimo, que salían de las colmenas aprovechando los rayos de sol para buscar flores de romero y de madroño. 

En nuestra sierra pasamos frío cuando hay que pasarlo, pero en cuanto el sol asoma un poquito, la primavera pone en marcha el reloj y disfrutamos del campo bien abrigados. Pasar un día de campo junto a mi padre y su conocimiento del monte es todo un regalo. 

Quiero ser geoinquieto

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Estoy suscrito en Facebook al grupo “Geoinquietos Córdoba” y me llegan de vez en cuando noticias de las cosas que son capaces de hacer con sus programitas. Me entra envidia, porque me gustaría tener una máquina como la de Neo en Matrix y enchufarme en el cerebro el cartucho de “GIS aplicado a la agricultura” y ya está.

Y es que cada vez voy sobrecargando más de carpetas la columna izquierda de mi Google Earth (cultivos 2105, cultivos, 2016, parcelas, tuberías, línea eléctrica…) y sé que hay herramientas mucho más potentes que estoy desperdiciando por no tener tiempo de buscar el hueco para aprenderlo.

Seguro que pronto soy capaz de echarle un lazo a Antonio Fernández y Alejandro Alameda para que me expliquen despacito y poder descargarme datos meteológicos y de radiación del satélite, datos históricos de temperaturas, fotografías de más años atrás de lo que pienso, … Y lo que está por venir.

Wake up. Neo.